CEC Bella Italia

Hace unos días, Tatiana, la docente referente de Aprender Todos del CEC Bella Italia, me contó algo que me emocionó. Un alumno, Guzmán, retomó los cursos después de tres meses de cuarentena, muy ansioso y con gran curiosidad. Guzmán es un adolescente de 13 años que a través del teléfono celular de su madre recibió por fin la invitación a visitar su centro educativo después de que las clases estuvieran suspendidas en el centro educativo comunitario del barrio. La invitación era para sumarse al grupo de Aprender Tod@s que funciona ahí en el CEC. Había llegado a ir una semana y aún no había podido decidir con qué taller quedarse: si robótica,  informática o audiovisual. No todos saben que son las únicas opciones que ofrece el CEC a sus estudiantes. Luego vendrían otras aventuras…

Aquel día Guzmán salió de casa con su mochila colgada, tranquilo, pero ansioso, no sabía bien qué le esperaba… Debía caminar unas cuantas cuadras para llegar al lugar. Por el camino se cruzó con Juan, su amigo del barrio, y casi no lo reconoció porque las nuevas medidas sanitarias establecen la obligatoriedad del uso del tapabocas.  Juan y Guzmán se saludaron recién cuando, después de que sus miradas se cruzaron, se reconocieron.

Por fin, al llegar, lo sorprendió una situación un poco extraña, ya  que no podía ir directamente al salón y sentarse en aquel banco del rincón, su preferido, sino que esta vez le indicarían con muchos recaudos cómo debería comportarse y dónde debería tomar asiento. De todas formas y a pesar de un mapa de indicaciones para ir a su salón, Guzmán se sentía  entusiasmado. Ya no tendría que estar todo el día en su casa. Ahora volvería a reencontrarse con sus compañeros …

La clase comenzó, cierta distancia lo separaba de sus otros cuatro compañeros a los que no podía acercarse, pero aun así las risas no faltaron. Hacían bromas sobre la extraña situación de estar tan lejos unos de otros:

– ¿Profe, ¿pero no me puedo acercar a Matías? ¡Él es mi mejor amigo!  – comentaban algunos de sus compañeros. 

Ese encuentro fue muy emocionante para los estudiantes porque volvían al salón de clase, se reencontraban con sus compañeros y además porque cada uno tenía una compu para él (en el caso de Guzmán, la compartía con dos hermanos en su casa).  Pero además entrarían a la plataforma Crea, algo que habían escuchado de sus profes, hermanos y amigos, pero no todos comprendían cómo ingresar. En la plataforma, la profe les había dejado una consigna: “Bienvenido al grupo de estudiantes referentes de Aprender Todos. Ahora te pido que entres al siguiente enlace y crees tu propio meme sobre la cuarentena”. Guzmán y el resto de sus compañeros se sorprendieron con la consigna y les pareció sumamente divertida. Se volvió un jolgorio la clase pensando en voz alta qué cosas podrían poner en su meme porque, además, algunos no podían creer que fuera tan sencillo. Sus creaciones fueron de las más variadas y graciosas. De pronto la profesora que los había invitado a participar en esa actividad les dijo:

– Chicos, por hoy debemos terminar. ¡Los espero el jueves! 

Para sorpresa de la docente, la mayoría de los alumnos no se quería retirar, pero lo más asombroso fue la expresión de Guzmán:  

-Por favor, profe:  ¿no llamaría a mi madre para avisarle que quiero quedarme un rato más? 

Ese día  había sido distinto para Guzmán y para otros doce como él, que volvieron a visitar el centro educativo y retomaron las actividades en el CEC.

 

Autora: Laura Pedroza

Corrección: Ana Solari